La educación escolar en Francia

Principios Generales [espagnol]

La Constitución francesa establece que "la organización de la enseñanza pública gratuita y laica en todos los niveles es un deber del Estado". El sistema de enseñanza francés se apoya en principios generales inspirados en la Revolución Francesa de 1789, completados y precisados por un conjunto de textos legislativos elaborados desde el siglo XIX hasta nuestros días.

La libertad de enseñanza

Los colegios y centros públicos de enseñanza coexisten, dentro del servicio público de enseñanza, con centros privados concertados. Dichos centros, como contrapartida al contrato de concertación firmado con el Estado, se benefician de la ayuda estatal, pero se someten al control de éste y tienen la obligación de respetar los programas de enseñanza pública. Solo el Estado está capacitado para expedir diplomas y títulos universitarios. Los exámenes están regulados a escala nacional.

El 83 % de los alumnos están matriculados en la enseñanza pública, mientras que los centros privados acogen a un 17 %. Un número reducido de alumnos cursa sus estudios en la enseñanza privada no concertada.

La gratuidad

La enseñanza de primer ciclo (preescolar y primaria) y la enseñanza secundaria (collèges y lycées , ya sean estos últimos de enseñanza general y tecnológica, o profesionales) se imparten de forma gratuita en los centros públicos. Los gastos de construcción, equipamiento y funcionamiento se reparten entre las distintas administraciones territoriales.

En primaria, los ayuntamientos se hacen cargo del material escolar y - a menudo - de los libros de texto. El Estado asigna partidas específicas para garantizar la gratuidad de los libros de texto en el collège. En los lycées, la compra de libros de texto corre, teóricamente, por cuenta de las familias aunque puede estar subvencionada por los gobiernos regionales que así lo decidan.

El Estado paga las nóminas del personal docente en los diferentes niveles del sistema educativo, en función de su cualificación, titulación y antigüedad.

La neutralidad

Los programas y contenidos de la enseñanza tienen que respetar el principio de neutralidad. Dicha neutralidad filosófica y política se impone a profesores y alumnos en todos los centros educativos.

La laicidad

El principio de laicidad es un elemento constituyente del sistema educativo francés desde finales del siglo XIX. La enseñanza pública es laica desde la ley Jules Ferry de 28 de marzo de 1882 y respecto al personal docente desde la ley de 30 de octubre de 1886.

El respeto a las creencias de los alumnos y sus progenitores implica la ausencia de formación religiosa en los programas - lo que no quiere decir que se prohíba el estudio de las religiones - y la prohibición del proselitismo. La cuestion de la libertad religiosa condujo a instaurar un día libre a la semana para que pudiese dedicarse a la enseñanza religiosa extraescolar.

La escolarización obligatoria

Desde la ley de 28 de marzo de 1882, la enseñanza es obligatoria. Esta obligatoriedad se aplica a partir de los seis años, para todos los niños franceses o extranjeros, de ambos sexos y que residan en Francia.

La escolarización era obligatoria, en su origen, hasta los trece años y, en 1959 se prolongó hasta la edad de dieciséis años cumplidos.

Sin embargo, la familia tiene la posibilidad de hacerse cargo personalmente de la educación de sus hijos (siempre que medie una declaración previa).

Actualizar 27 de mayo de 2013
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